Vivir aislado

Somos dos empleados de REALE en la vida profesional y matrimonio en la vida personal.

Ambos llevamos tiempo trabajando en la empresa y hace dos años nuestra vida, profesional/personal tuvo un importante cambio. La historia es la siguiente:

Yo, Iván, comencé a trabajar en la empresa a los 22 años, concretamente el 11 de enero de 1999, en las oficinas de A Coruña. En aquel momento María ya era mi novia. Poco después de 2 años, en 2001, la empresa me ofreció la posibilidad de promocionarme profesionalmente con un puesto de relevancia en Las Palmas de Gran Canaria. En ese momento ambos nos planteamos que era una buena oportunidad que debía aprovechar. Obviamente esto suponía una separación familiar, amigos…y de María.

Pero la decisión fue meditada en su conjunto y pensamos que profesionalmente hablando era una oportunidad inmejorable.

Al poco tiempo, María terminó su carrera en A Coruña y nos casamos en 2002. Desde ese momento ya estuvimos ambos en las islas afortunadas.

Tras algún trabajo que tuvo María, en 2006 surgió la oportunidad de un puesto en REALE y fue seleccionada.

Pasaron varios años, muchos años, 12 años separados de amigos de toda la vida y familia.

Cada vez teníamos una sensación de soledad más intensa, sentíamos que nos perdíamos muchos  momentos importantes por estar lejos.

Vivimos muy bien, buen clima, buen ambiente, pero claro…los años pasaban y nos perdíamos muchos eventos familiares que difícilmente íbamos a volver a disfrutar. Además mis padres, ya mayores (80 años), iban necesitando de apoyo presencial por mi parte. Estábamos solos en la isla, viendo a la familia 2 veces al año, y cada año esta situación se hacía más difícil.

Sería aproximadamente en 2011 cuando empezamos a pensar en la posibilidad de volver a Galicia. En un principio nos parecía complicado que “apareciesen” dos puestos de trabajo en Coruña. Pero estábamos dispuestos a plantear la posibilidad a la empresa y ver qué opciones teníamos.

Inicialmente hablamos con compañeros de Galicia para saber si existían puestos disponibles y, aunque en aquel momento no había, se planteaba alguna jubilación en los siguientes años (2013).

Una vez que vimos que existía alguna posibilidad real de puesto de trabajo, decidimos comentarlo ya con nuestros responsables directos en aquel momento.

Teníamos que indicarles que estábamos interesados en volver a nuestra tierra, con nuestra familia, pero ello suponía que en el centro de trabajo de Las Palmas se quedaban sin dos personas y pensábamos que sería difícil y problemático pero…todo lo contrario, se mostraron muy comprensivos con nuestra situación personal. Incluso se ofrecieron a tratar el tema directamente con el director territorial de Galicia.

Así fue, y desde Galicia nos citaban para ver las posibilidades reales. Todo parecía increíble. Nos esperábamos que pudiera ser un verdadero quebradero de cabeza para la empresa, y en resumidas cuentas todo estaba saliendo a la perfección.

Hubo una buena coordinación entre ambas Territoriales y con el Departamento de Recursos Humanos.

A finales de 2012, en una de nuestras visitas familiares a Galicia, nos reunimos con el director territorial y pudimos ver que ¡teníamos posibilidades reales de volver a Galicia con puesto de trabajo para ambos en el mismo centro!

A partir de ese momento solo pasaron 6 meses y finalmente en junio de 2013, hicimos las maletas y nos mudamos con nuestra vida en un contenedor de vuelta a Galicia.

Dejamos 12 años de nuestra vida en Gran Canaria, donde tenemos buenos amigos, muchos de ellos compañeros de trabajo, pero nuestro sitio después de 12 años estaba de nuevo en nuestra tierra, con nuestras familia, hemos podido vivir el nacimiento de sobrinos, los primeros días de guardería y de colegios, acompañar a nuestros padres al médico cuando era necesario, celebrar el 80 cumpleaños de mi padre… y todo gracias a la ayuda recibida por la empresa que facilitó en todo momento nuestro  regreso “ al hogar”.

Nuestra vida ha cambiado, hemos pasado de estar “ solos”, a llevar por fin una vida en familia.

Estamos orgullosos de trabajar en Reale, una empresa que se preocupa por sus empleados y sus familias, como demuestra año a año, mejorando su convenio y facilitando en todo momento la conciliación de la vida profesional con la personal.

Nuestro traslado es un claro ejemplo y, gracias a todas las personas que trabajan en la compañía, se hizo de forma fácil y conciliadora para todas las partes.

Iván López. Reale Seguros

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